Lo primero que hay que hacer antes de empezar a pintar las paredes, es asegurarse de
realizar las reparaciones necesarias para quitar
las posibles imperfecciones que tenga la pared (grietas, golpes).
Si las paredes que vamos a pintar tienen pequeñas
grietas, las rellenaremos con masilla especial
que se puede encontrar que cualquier tienda de
bricolaje. Esta masilla se aplica normalmente
con una espátula y después del tiempo
de secado que corresponda, se rebaja el exceso con una lija.
Si las paredes tienen agujeros mas grandes (como
los de haber quitado cables, etc.), tendremos
que taparlo con algún material apropiado
como el yeso, ayudándonos de una plana o herramienta similar.
Si las paredes están en muy malas condiciones
ya sea por deterioro, humedades, etc. lo
mejor es enlucirlas de nuevo, ya que pintarlas
suele ser una perdida de tiempo y dinero.
Una vez que la pared este reparada, procederemos
a preparar la superficie para que la pintura sea
mas efectiva. Lo mas aconsejable es aplicar una
capa de imprimación de látex, pero
como mínimo es aconsejable pasar un trapo
sobre la pared para quitar toda la suciedad.
Si las paredes que vamos a pintar tienen muchas
puertas, ventanas, interruptores, es buena
idea peder algo de tiempo en colocar cinta de
carrocero para evitar mancharlos demasiado.
-Para pinturas acrílicas o plásticas
al agua hay que usar rodillo de lana sintética
o natural. Si las paredes son lisas, el pelo será
mas corto. Si las paredes tienen irregularidades
o estan pintadas al gotele, el pelo del rodillo deberá ser mas largo.
-Hay que empezar a pintar por el techo (siempre
con el rodillo bien escurrido), para evitar salpicar mas tarde las paredes.
-Para evitar salpicar al pintar, la primera pasada
siempre sera pintando con el rodillo de arriba a abajo.
- Antes de empezar a pintar las paredes con el rodillo,
delimita los bordes de puertas y ventanas, asi como
las esquinas de paredes y techos, con la ayuda de una brocha.
- La mejor manera de pintar con el rodillo es comenzando
a pintar franjas de arriba abajo, para después
pasarlo en diagonal de izquierda a derecha hasta
tener bien repartida la pintura. En todos estos
movimientos es importante que la pasada del rodillo
sea constante, evitando separarlo de la pared, ya
que así deja menos marcas.